Hace un par de semanas la vida para millones de españoles era bien distinta al panorama actual. El testimonio que voy a relatar pertenece a Ignacio, un español que perfectamente puede ser usted.

Ignacio vuelve a la rutina a finales de febrero, tras pasar un fin de semana en la costa malagueña disfrutando del relax con su chica, parando el reloj del tiempo y disfrutando de actividades deportivas, cubiertos con un sol radiante, hasta descansar mientras recostados veían la Trinchera Infinita de Netflix -Se preguntaba como podía aguantar tanto tiempo escondido el protagonista- y en sus cabezas surgían algunas preguntas. Unas cuestiones que respondían tras enlazar sus cuerpos y fundirse en uno sólo, donde el sexo se funde con amor del bueno, y el deseo se transforma en amor en cada beso húmedo. Esas cuestiones no eran otras que; ¿Cual era la gravedad del Corona virus ? ¿ Si lo que pasó en China podría pasar en España? ¿ Si el Estado estaba preparado para una pandemia? ¿Si la Sanidad española, preparada pero no valorada, con tanta administración paralela tendría medios, personal o recuros para poder paliar un contagio de gran magnitud?

Clara que es intensivista en un hospital de Málaga, sólo le dijo que era más grave de lo que se nos informaba y que pondría en -Jaque- al sistema político y sanitario español. A lo que Ignacio le vaticinó que si no se atajaba a tiempo supondría una crisis económica de gran calado y difícil valoración o comparación con otra anterior.

A la vuelta a Córdoba, Ignacio se sintió mal y sufrió un desfallecimiento y fue ingresado en el hospital estando en la UCI varios días -totalmente inconsciente -y por suerte sin saber bien lo que le llevó hasta allí. a la semana le dieron el alta para reposar en su casa. El día 12 de marzo recuperó la consciencia y le costaba un poco asimilar los mensajes que le estaban llegando, por prescripción médica se mantuvo alejado del teléfono , redes sociales y medios de comunicación. Pero tras decretar el cierre de los colegios, habló con sus hijos y su familia le informó de la situación que acontecía con la expansión del covid-19 y mientras intentaba volver a su rutina, veía como el mundo real se desmoronaba en titulares alarmantes continuos. La situación no cesó de agravarse hasta encontrarse en televisión al Presidente del Gobierno de España, decretando el estado de Alarma y una campaña multimedia #YOMEQUEDOENCASA . No sabía si su estancia en el hospital le había producido amnesia o secuelas, porque no se atrevía a realizar muchas preguntas a su familia, que estaban a su cuidado.

En cambio , si supo que debería tratar más adelante de descubrir lo que le llevó a la UCI y poner lo mejor de él para los acontecimientos venideros. Se acordaba de los momentos de ternura y placer con Clara, degustando un vino, un manjar y viandas exquisitas al borde del mar, y de repente como un mal sueño, amanece en un hospital y ahora los colegios han cerrado y han decretado estado de Alarma situaciones desconocidas para la mayoría de los españoles-, con una sucesión de ruedas de prensa, fake news, comparativas de vértigo. Sin olvidar un fotograma de una manifestación dias anteriores a su alta , que celebraron por el día de la mujer 8 M donde se encontraba la plana mayor del gobierno.

Un señor con pinta de cientifico a menudo sale en televisión como si fuese el hombre del tiempo, de imagen austera, investigadora y técnico. Se supone que es un crack en epidemias o un quitaverguenzas sanitario que habrán utilizado por si esto no tuviese muchas consecuencias. Pensandolo bien, un cabeza de turco de los que las bambalinas políticas usan para no ensuciar su imagen. Donde están los ideólogos políticos -escondidos-, ahora se necesita personal de estado.

La mejoría de Ignacio fue increible, quizá por tener que liderar la depresión que podría invadir su familia por no entender la situación o por como dice el refrán #Cuando el río suena, agua lleva, hay que ponerse al cien por cien.

Empezó a leer varios periódicos extranjeros, algunos diarios italianos La República, El Corriere d.Sera, de USA el Whasington Post y The New York Times, antes de leer la prensa española para hacerse una idea de lo que estaba suceciendo. Estaba claro que esto era una pandemia global pero que necesita soluciones urgentes locales y en España fueron tardias. La sucesión de personalidades contagiadas hasta la mujer del presidente,- pensando en voz baja que él lo está y lo ocultan-, así como los contagiados diarios y fallecimientos no cesan de crecer cada 24 horas. La supresíon del fútbol que no ocurría desde la segunda guerra mundial. Y la paralización de un país, confinamientos de sus ciudadanos y zonas cerradas como en Igualada en Barcelona, presagia la magnitud de la crisis sanitaria y económica que nos deviene.

El padre de Ignacio se resiste a quedarse en casa y dice que a esto no hay que darle importancia, que es miedo de los sociocomunistas para que la gente se quede en sus hogares. Sólo tras ver el ejercito, los controles de policía y guardia civil, más las muertes diarias, entendío que esto no era ningun montaje político. Ni para tomárselo a broma, será una crisis que quedará en nuestra memoria y retina.

Pero donde quiero incidir es en el cambio drástico de vida de un país, donde se ha pasado a no darle el 8 M importancia y alentar a los compatriotas a manifestarse, a decretar un estado de Alarma que tendrá segunda y tercera parte, no será de quince días. El 19 de febrero en Italia había 3 fallecidos y en España 2, mientras el estado italiano no cesaba de lanzar mensajes y medidas para intentar contener la enfermedad. Aquí se hacian oídos sordos. Ahora tenemos el resultado de mirar para otro lado, vamos tarde, con prisas y poco recursos. Hoy sólo una veintena de diputados en el parlamento, por lo tanto algo grave está ocurriendo. Pero si somos globales para muchas cosas, con las comunicaciones actuales en avíon, fronteras abiertas, y ver el despliegue hasta construyendo un hospital en días y duras medidas que hizo el gobierno chino a finales de 2019. No hay que ser muy listo para presagiar que con el tráfico actual de personas entre países y España como principal receptor mundial de turismo podría tener más repercusión que en otros. Somos el cuarto país en casos, por ahora, la carrera de contagios no ha hecho nada más que comenzar en esta pandemia global.

Pues ya vemos de cerca como mata el covid 19 -un comando de élite silencioso si de guerra se tratase- , ahora tras la borrachera de Process catalán, de las intrigas palaciegas entre el PSOE y PODEMOS, y otras asuntos que ya hoy no son de vital importancia, porque cuando ves que un médico puede morir por atendernos, que nuestro familiar o nosotros mismos podemos acabar falleciendo, surgen muchas dudas que nos deben contestar los políticos que nos dirigen, pues gobernar es atajar y anticipar decisiones de gran calado, como es esta pandemia y cuya información se ha ocultado al pueblo español. Un pueblo que está mostrandose junto con sus sanitarios, policías y personal que cada día está en supermercados, gasolineras que está preparada para luchar en esta guerra, pero que a veces se toma a cachondeo como se ven en videos o como los ciudadanos madrileños que se pensaban ir de cuarentena a los chiringuitos playeros.

Me transmite Ignacio una serie de datos que hacen pensar en algo más grave de lo que pensamos, en España podemos superar los contagios producidos en China, vamos tarde en medidas respecto a los gobiernos italiano y francés. No se ha confinado a todo el país puesto que hay muchas industrias o negocios de fabricación u oficinas que siguen con su actividad, con lo que la fase de contagio no se paraliza y se hace más larga que en otros países como Corea. Madrid como foco principal no se ha sabido gestionar, produciéndose éxodo masivo a playas y la españa vacía. Y ya las empresas globales como las textiles, fast food o automovil por citar algunas, tienen preparados una avalancha de ERTES. El panorama económico se va destruyendo a grandes pasos incluso más que el de los fallecimientos diarios. Veremos si esos 200.000 millones anunciados llegan a «todos» como dijo el señor presidente, Pedro Sánchez.

Las grandes crisis como la del 1929 o el 2008 requieren de grandes dosis de esfuerzo y mecanismos de supervivencia y reconstrucción, ahora quedará ver lo primero si son capaces de dotar a un sistema sanitario de los mínimos para poder prestar servicios, si son ágiles que hasta ahora no lo fueron, si tanto que apuestan por la transformación digital , de verdad se incentiva ,y se materializa y si el reseteo de la economía es para unos pocos del IBEX o para los autónomos y las pymes.

Ignacio cada vez que habla con Clara recuerda la conversación al borde de la playa, que una epidemia sin vacunas es incontrolable y necesita decisiones coordinadas y programadas. Es una opinión que la mayoría de los responsables sanitarios coinciden en que al no tener todos los medios necesarios, la única contención del contagio es que no se extienda el virus. El problema es que si vemos los gráficos comparativos con Italia ya se ha extendido. Ahora solo queda prepararnos para que no se extienda, el confinamiento de la población será largo y ver si el gobierno es ágil y capaz, primero de coordinar la escalada de contagios y necesidades hospitalarias, y segundo, un plan económico de sostenimiento temporal de la caída de ingresos de familias y negocios, junto con un plan de reestructuración que hay que diseñar desde «ya».

Hay varias cosas que esta crisis pandémica van a lograr, valorar lo cotidiano, fortalecer los lazos familiares, saber que con poco se puede ser feliz, y lo mismo que ocurrió con el 11S a nivel de seguridad, ahora la salud será cuestión de estado. Quizá olvidaron nuestros gobernantes que desde la época de nuestros primates Seguridad y Salud, eran básicos para sobrevivir. Ahora, el sector primario que para nuestros primeros pobladores ya era esencial, deben ponerlo en valor y sostenibilidad, es hora de resetear el mundo, y ver si es posible que el consumismo voraz se convierta en un consumo verde y responsable. Junto con la industria primaria, la industria digital juega el cuarto poder para poder ser eficientes en contaminación, poder pasar mayor tiempo con nuestros seres queridos, pasar de un mundo de ostentación a un mundo de valores. El sistema de la democracia se va a evaluar si son rápidos en tomar decisiones como algunos regímenes autoritarios como China, si las fronteras abiertas en muchos países van a seguir, si la hegemonía económica apeará de la competición a Rusia. O si las excentrencidades del mandatario británico, Johnson, prolongan el coronaUK y ponen en duda su actual Brexit. Ahora nadie habla de Greta thumberg, la activistia medioambiental sueca. Pero si está claro que el corona19 ha producido y producirá cambios, esperemos gestionarlos con visión de futuro.

Por lo expuesto, como dijo Einstein , esperemos que esta crisis sirva para algo más: La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Solo espero que después de esto, Ignacio y Clara puedan volver a pasear bajo un sol radiante.